Mitos que rodean los proyectos de los arquitectos e ingenieros civiles

Existen mitos que rodean a los conocimientos de ambas especialidades de la construcción, arquitectos e ingenieros civiles. Conócelos.

Es un hecho que los conocimientos generales del arquitecto no son lo suficientemente específicos como para asumir las labores estructurales del ingeniero y a su vez, los del ingeniero civil no le permiten actuar del todo para completar el diseño espacial que debería llevar a cabo la figura profesional del arquitecto. 

En un proceso de construcción la coordinación de todas las partes es vital para aportar conocimiento y hacer sinergia en pro del proyecto a iniciar, aunque alrededor de este par de expertos en el rubro de la construcción, existen algunos mitos por los cuales no deberás dejarte llevar y son:  

Mito 1:

El contratar a sólo uno de ambos, reduce costes de construcción. 

Todo proyecto debe llevarse a cabo con al menos cuatro disciplinas, que son:  estructural, mecánica, eléctrica y arquitectónica. Si decides prescindir de una de ellas, dejarás de tener la certeza que un profesional capacitado en un área específica estará asumiendo las tareas que le corresponden y será totalmente profesional con ellas. En cambio, si decides dejar de lado a alguno de los profesionales que deberían sí o sí trabajar en un proyecto completo  y de confianza, lo único que lograrás es que un profesional cubra el área que falta  sin el conocimiento debido para llevar a cabo el diseño de la mejor manera posible. 

Mito 2:

Es mentira que una casa diseñada por un Ingeniero Civil será más barata que una casa construida por una plantilla de profesionales que involucre a un Arquitecto. 

Es una realidad que este par de profesiones tienen enfoques distintos y por lo tanto, en la ingeniería siempre se buscará diseñar el edificio más seguro, simple y fácil de diseñar, es decir, enfocado a la funcionalidad y por otro lado, una estructura que cuente con los involucrados precisos presentará características adecuadas que se adecúen a los requerimientos de primera necesidad y un excelente diseño. 

Por formación, la arquitectura buscará diseñar el espacio más cómodo, agradable, ergonómico y funcional. Un punto a su favor, es que esta disciplina se preocupa por cumplir con los gustos del propietario. 

De acuerdo a lo anterior, debemos tomar en cuenta que un espacio mal diseñado afecta directamente en el estado de ánimo de las personas y tendríamos que preocuparnos en mejorar la calidad del espacio tarde o temprano.

Hablando de presupuestos, un espacio adecuado no debería tener problemas con ir de la mano con un presupuesto apretado, aunque un profesional en construcción (sea arquitecto o ingeniero) que ejerza su profesión de manera responsable debe partir del presupuesto disponible y diseñar de acuerdo a o que el cliente propone de gasto tope. 

Por: Azenet Folch

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: