Ley de Confiscación inmobiliaria en la CDMX: te decimos todos los detalles

La Ley de Confiscación inmobiliaria en la CDMX cambió durante el pasado 2019 con ayuda del Congreso quien aprobó la nueva Ley de extinción de dominio. 

La  nueva Ley de extinción de dominio fue aprobada por el Congreso, cuyo fin era “debilitar al crimen organizado”, es por ello que la Ley de Confiscación inmobiliaria en la CDMX, es hasta ahora un dolor de cabeza para quienes no estén al tanto de los cambios que se llevaron a cabo. 

En 2020, iniciamos con la Ley de Confiscación inmobiliaria en la CDMX, la cual permite afectar cualquier inmueble por razones de conservación natural, cultural o biocultural.

Esta ley se aprobó durante el  2019, sin embargo, varios participantes del sector inmobiliario consideraban que era un riesgo para la sociedad civil, que quedaba expuesta a la posibilidad de perder su patrimonio.

Dicha ley, permite que el gobierno pueda quitarle a alguien una propiedad cuya legítima procedencia no pueda comprobar o que sean objeto o producto de ilícitos como delincuencia organizada, secuestro, delitos en materia de hidrocarburos y petroquímicos, delitos contra la salud y trata de personas. Es un hecho que la preocupación de los propietarios va más allá, ya que cualquier inmueble por razones de conservación natural, cultural o biocultural, impide a su propietario vender, traspasar o alguna otra forma de disposición del bien inmueble. Lo anterior, por supuesto genera pérdidas de dinero para muchos, quienes cuentan con un bien inmueble como parte de su patrimonio y riqueza. Es decir, cualquier casa, edificio, departamento, o predio, podrá ser declarado del patrimonio cultural de la Ciudad, lo que pos supuesto dejará al inmueble bajo declaratoria quedará sin mercado y fuera del comercio.

De acuerdo al artículo 64 de la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la CDMX el gobierno propuso que: “Una vez que un bien sea afecto a cualquiera de las Declaratorias enlistadas en la presente Ley, el mismo será inalienable, inembargable e imprescriptible.”

Ahora bien, esta ley tiene como “intención primaria proteger la naturaleza, la cultura y la historia y toda propiedad o bien inmueble afectado por una declaratoria no podrá ser vendido, trasmitido por herencia, rentado, prestado gratuitamente, ni constituirá derecho real de ninguna naturaleza, como usufructo, hipoteca, habitación o uso.”

Como fue estipulado en dicha ley y como se dio a conocer  durante Foro 79 Tiburones Inmobiliarios, Ernesto Meana, Expresidente y miembro del Consejo Consultivo de AMPI CDMX, dijo que es necesario hacer del conocimiento de la gente que esta ley,  “que es una copia de un modelo de Ley de Patrimonio Cultural de la República Socialista de Cuba del año 1977 y  de un modelo de Ley de Patrimonio Cultural de la República Socialista de Ecuador de 1979, está siendo replicada en este momento al amparo de esta legislación y que ya está en vigor desde octubre de 2020”. Además de lo anterior, supone que este es un error legislativo e inmiscuye el no señalar una “exposición de motivos, que significa que toda la ciudadanía debe entender y tener conocimiento de por qué razón el legislador se avoca a una promulgación de esta magnitud, bajo las implicaciones y situaciones que conlleva la posición de “congelamiento” de una propiedad privada”.

Fuente: Lamudi

Por: Azenet Folch

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: