¿Qué es un contrato solemne?

Los contratos existen desde hace muchísimos siglos, los contratos no son más que un acuerdo legal. Este acuerdo puede ser tanto oral como escrito. En los contratos, por lo general, se crean o transfieren derechos u obligaciones, o bien, ambas. Siempre se realizan entre dos partes, muchas veces llamados deudor y acreedor, que pueden bien ser físicas o jurídicas.

En esta ocasión, hablaremos sobre los contratos solemnes. Los contratos solemnes se realizan en casos especiales. Por lo general, este tipo de contratos se realiza en la compraventa de bienes raíces y en el matrimonio. De acuerdo con el Derecho Mexicano, los contratos son solemnes cuando se está sujeto a la observancia de ciertas formalidades especiales, sin estas no se puede producir ningún efecto civil.

En otras palabras, para que un contrato solemne pueda llevarse a cabo, se deben cumplir con ciertas formalidades y sin estas no puede celebrarse el contrato. Por ejemplo, cuando se adquiere una casa por medio de hipoteca, si no se cumplen con los lineamientos… no puede realizarse.

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Existen, como en muchos otros contratos, cuatro tipos de contrato solemne. La convención matrimonial, la hipoteca, la donación y la subrogación convencional. En el caso específico de la hipoteca, tal como se mencionó con anterioridad. Es un contrato solemne, ya que necesitamos de la escritura y el registro correspondiente, esto para que se surtan efectos y para que sea eficaz.

Aunado a ello, es necesario resaltar el hecho de que la solemnidad de este contrato de hipoteca recae únicamente en que se celebra por medio de una escritura pública.

Las formalidades que pueden ser incluidas en los contratos solemnes varían. No obstante, por lo general pueden ser instrumentos públicos o privados, la presencia de algún funcionario (llámese notario, legislador, etc.) Entre otras opciones. Empero, hay que tener en cuenta que las solemnidades, de acuerdo con la ley, son aquellas que la ley prescribe en consideración a la naturaleza del acto mismo.

Es decir, hay que prestar especial atención al tipo de contrato solemne para poder determinar cuales la formalidad a tomar en cuenta. Cuáles son las que sí podemos utilizar y cuales no, ya que, no son las mismas y no se pueden utilizar para todos los casos.

Por: Teresa Maza

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