Intermediación laboral

La intermediación laboral es el centro donde confluyen empresa y trabajador o empleado.

La dotación de personal a las empresas, a través de la intermediación laboral, ha resuelto el problema que enfrentan las empresas.

Aunque cada una tiene su función o funciones específicas, la intermediación laboral y el outsourcing suelen confundirse o señalarse que es lo mismo. Quizá en algunas acciones coincidan y por ello hay esa confusión.

A grandes rasgos, bien puede indicarse que mientras que outsourcing es la subcontratación de personal, pero llegando a la cadena productiva de la empresa, la intermediación laboral es el centro donde confluyen empresa y trabajador o empleado. En estas líneas trataremos de explicar lo más claro posible sobre la intermediación laboral.

Para darse la intermediación laboral se requieren tres actores: 1.- la empresa intermediadora; 2.- la empresa-cliente, o sea, la que se le proporcionará el servicio, y; 3.- el trabajador(a). Un siguiente paso es establecer las modalidades o tipos de servicios en esa intermediación laboral y que por lo general son también tres: a) servicio temporal; b) servicio complementario, y; c) servicio especializado.

De hecho, es la empresa intermediaria la que presenta un catálogo de los trabajadores “pre-seleccionados” para el o los puestos que requiere la empresa-cliente y con base en las necesidades expresadas o indicadas por ésta al contratar a aquélla.

Claro que el ámbito no es exclusivamente de empresa a empresa, sino también en todo esto ha incursionado el sector público con sus servicios de empleo, con lo cual se retroalimenta y fomenta el empleo para las empresas. Y no es que el sector público se ponga al servicio de la iniciativa privada, no. Lo que sucede es que no hay más que la realización de acciones conjuntas encaminadas a resolver el inacabable fenómeno del desempleo.

Así, los servicios públicos de empleo que fomentan los gobiernos de distinto nivel -federal, estatal o municipal- van encaminados a capturar a los demandantes de empleo y exponerles lo que hay de ofertas en las empresas. Conocidas por miles de personas son las “Ferias del empleo”, cuyos resultados, en más de las ocasiones, no son muy convincentes para los que demandan empleo. No obstante, la opción sigue presente.

La dotación de personal a las empresas, a través de la intermediación laboral, ha resuelto el problema que enfrentan las empresas. Por ejemplo en el ofrecimiento de “servicio temporal”, en el que las empresas solicitan empleados por dos, tres o cuatro meses para actividades de temporada (cuando se acerca diciembre-enero). Las respuestas dinámicas a exigencias empresariales son las que dan en el clavo a este tipo de servicios.

¿Qué beneficios existen con la intermediación laboral?

“En términos generales, los principales beneficios de los servicios de intermediación laboral son:

1.- Reducir el desempleo y la rotación en el empleo a corto plazo.

2.- Aumentar la productividad.

3.- Mejorar la movilidad laboral.

4.- Mejorar el bienestar social.

5.- Aumentar la transparencia del mercado de trabajo y reducir la discriminación.

Esos son los cinco puntos que al respecto destaca El Banco Interamericano de Desarrollo en un análisis -realizado por Jacqueline Mezza-  sobre los servicios de intermediación laboral para los países latinoamericanos.

¿Sabías que… en México se creó el Servicio Nacional de Empleo hace 42 años (1978), en el sexenio del presidente José López Portillo? De acuerdo con un panorama de la STyPS publicado en el Diario Oficial de la Federación, “entre 2005 y 2017, el sector informal fue el mayor empleador de jóvenes, antes que las empresas formales del sector privado, el gobierno o el sector agrícola”.

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